Mantenimiento preventivo de portones
En este pequeño blog podrán ver cuales eson los mantenimientos preventivos que se le pueden hacer a un portón.
10/20/20265 min read


Mantenimiento preventivo de portones automáticos
Un correcto mantenimiento preventivo permite prolongar la vida útil de un portón automático, reducir el desgaste de sus componentes y detectar a tiempo pequeños problemas que, con el uso, pueden terminar provocando fallas más importantes.
En la mayoría de los casos, los motores y centrales electrónicas de los portones automáticos no requieren un mantenimiento periódico complejo. Lo más importante es comprobar que el portón se encuentre mecánicamente en buenas condiciones y que pueda realizar su recorrido correctamente antes de exigirle trabajo al automatismo.
El mantenimiento puede variar según el tipo de portón. A continuación, explicamos los principales puntos a revisar en portones corredizos, batientes y levadizos.
1. Mantenimiento preventivo de portones corredizos
En los portones corredizos, uno de los puntos más importantes es comprobar que el portón se desplace correctamente de manera manual. Para realizar esta verificación, primero se debe colocar el motor en modo manual o desbloqueado, siguiendo el sistema de desbloqueo correspondiente al modelo instalado.
Una vez liberado el motor, el portón debe poder desplazarse a lo largo de todo su recorrido sin presentar trabas, golpes, movimientos excesivamente pesados o puntos en los que se necesite aplicar una fuerza considerablemente mayor.
También es importante verificar el estado de las ruedas o rodamientos inferiores. Deben girar correctamente y no presentar un desgaste excesivo, deformaciones o juego que pueda provocar que el portón se mueva de manera irregular. Si alguna rueda presenta problemas, el motor tendrá que realizar un esfuerzo mayor para mover el portón, aumentando innecesariamente el desgaste del automatismo.
Otro elemento a revisar son los rodillos estabilizadores o guías superiores. Estos deben mantener correctamente al portón en posición y permitir que se desplace sin rozamientos excesivos. Es recomendable comprobar que no estén trabados y que el portón no tenga un movimiento lateral excesivo durante su recorrido.
También se debe observar el estado de la cremallera, comprobando que se encuentre correctamente fijada y alineada con el piñón del motor. Una cremallera mal colocada puede generar ruidos, golpes y esfuerzos innecesarios.
No es necesario lubricar indiscriminadamente la cremallera ni el piñón. En estos componentes, lo más importante es mantener una correcta alineación, fijación y limpieza, utilizando lubricantes únicamente cuando el fabricante del equipo lo indique.
Por último, se recomienda realizar una prueba completa del recorrido manual: abrir y cerrar el portón varias veces y comprobar que llegue correctamente a sus posiciones finales y que no existan puntos donde se trabe o aumente considerablemente la resistencia.
Si el portón funciona correctamente de manera manual, el motor automático no debería tener que compensar problemas mecánicos del portón. Un automatismo correctamente instalado debe mover un portón que ya funciona correctamente por sí mismo.
2. Mantenimiento preventivo de portones batientes
En los portones batientes, el mantenimiento preventivo está principalmente relacionado con las bisagras, el movimiento de las hojas y el estado general de la estructura.
Al igual que en los corredizos, una buena práctica es colocar el automatismo en modo manual y comprobar el movimiento de las hojas. Cada hoja debe poder abrirse y cerrarse de manera relativamente suave, sin trabarse ni presentar puntos de excesiva resistencia.
Las bisagras deben revisarse periódicamente y mantenerse correctamente lubricadas. Una bisagra seca o con desgaste puede generar una resistencia considerable al movimiento y hacer que el motor trabaje más de lo necesario.
Para las bisagras se puede utilizar una grasa lubricante de uso mecánico, preferentemente una grasa de litio multipropósito, aplicada en una cantidad moderada. No es necesario colocar grandes cantidades de grasa: una pequeña cantidad en los puntos de movimiento es suficiente.
En los automatismos batientes que utilizan brazos o pistones, también puede aplicarse una pequeña cantidad de grasa en los puntos mecánicos indicados por el fabricante. En el caso del vástago del pistón, no se recomienda cubrirlo de grasa, ya que el exceso puede atraer polvo y suciedad. La lubricación debe realizarse principalmente en los puntos de articulación y mecanismos que realmente requieran lubricación.
También es conveniente revisar los soportes donde se encuentran fijados los brazos o pistones, comprobando que no existan tornillos flojos, soldaduras deterioradas o movimientos anormales.
Una vez realizadas estas comprobaciones, se debe volver a colocar el automatismo en funcionamiento normal y realizar varios ciclos completos de apertura y cierre. El movimiento debe ser uniforme y el motor no debería presentar esfuerzos, golpes o ruidos anormales.
En los portones batientes, además, es importante comprobar que las hojas no hayan comenzado a caer, rozar contra el piso o modificar su posición respecto de la instalación original. Estos cambios pueden indicar desgaste de bisagras, movimientos de la estructura o problemas de fijación.
3. Mantenimiento preventivo de portones levadizos
Los portones levadizos requieren especial atención en los elementos que soportan y equilibran el peso de la hoja. En este tipo de portones, además de comprobar el funcionamiento general, es fundamental revisar el estado de los cables de acero, contrapesos y elementos de guiado.
Los cables de acero deben encontrarse en buenas condiciones. Se debe comprobar que no estén excesivamente resecos, oxidados, dañados ni presenten hilos deshilachados, roturas o deformaciones. Si se observa un deterioro importante en un cable, no debería continuarse utilizando el portón sin realizar la reparación correspondiente.
También es importante comprobar el equilibrado del portón. Para realizar esta prueba, se debe colocar el automatismo en modo manual y mover el portón lentamente hasta diferentes posiciones de su recorrido.
Una vez colocado en una posición intermedia, el portón debería poder mantenerse aproximadamente en esa posición sin subir o bajar por sí solo. Si el portón tiende a subir o bajar de manera evidente, puede existir un problema de equilibrado o una cantidad de contrapeso incorrecta.
En estos casos, el sistema de contrapesos debe ser revisado y ajustado correctamente. Dependiendo del diseño del portón, puede ser necesario agregar o retirar contrapeso para conseguir un equilibrio adecuado.
El objetivo es que el motor no tenga que levantar por sí solo todo el peso del portón. El automatismo debe trabajar sobre un sistema correctamente equilibrado, de manera que el esfuerzo necesario para realizar la apertura y el cierre sea el adecuado.
También se deben revisar las guías, ruedas, rodamientos y puntos de articulación, verificando que no existan trabas, roces excesivos o piezas deterioradas. Al igual que en los demás tipos de portón, primero debe comprobarse que el movimiento manual sea correcto.
Una vez finalizada la revisión mecánica, se vuelve a colocar el motor en funcionamiento automático y se realizan varios ciclos completos para comprobar que la apertura y el cierre se desarrollen normalmente.
¿Cada cuánto realizar el mantenimiento?
La frecuencia del mantenimiento preventivo depende del tipo de portón, la cantidad de ciclos diarios, las condiciones ambientales y el estado de la instalación. Un portón de uso residencial puede requerir controles menos frecuentes que uno instalado en un edificio, comercio, empresa o consorcio con una gran cantidad de aperturas diarias.
No obstante, ante cualquier cambio en el funcionamiento —como mayor ruido, movimientos más pesados, golpes, pérdida de fuerza, dificultad para cerrar o cambios en la posición del portón— es recomendable realizar una revisión aunque todavía no haya llegado el momento del mantenimiento periódico.
Un automatismo correctamente instalado y mantenido no debería necesitar intervenciones constantes. En la mayoría de los casos, mantener el portón mecánicamente en buenas condiciones es la mejor forma de cuidar también el motor y prolongar la vida útil de todo el sistema.








